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3 de junio de 2014

Sandalias online


Ya estamos en Junio pero, por lo que he podido ver hasta ahora -incluso viviendo en una de las islas con fortuna- el verano no está por la labor de llegar. Al menos, no mañana.

Pero echándome un tarro de positivismo por encima pienso que suele ser la tónica que antes de que el verano llegue para quedarse, el tiempo se divierte volviéndonos locos y el fresquete (como dicen al frío en estas tierras) nos lanza un último bombazo para que no nos olvidemos de él con tanta facilidad. 

Ese positivismo me hizo mirar en el altillo en busca de mis sandalias. Vivir frente al mar tiene muchas ventajas pero también algunos inconvenientes. Por ejemplo, hay tanta humedad que en casa, en vez de perro o gato, nosotros tenemos pulpos como mascotas! Vale, no literalmente pero a veces de verdad pienso que cualquier día me los encontraré ahí colgando de las paredes. Por eso, por la humedad, mis sugerentes sandalias de piel no me parecieron tan sugerentes después de unos meses guardadas en un espacio cerrado a dos metros del mar. Más bien parecía como si hubiesen saltado de la caja en algún momento y se hubieran pasado tres semanas en alguna rave salvaje o de festival en festival.

Esa misma noche me puse a curiosear sandalias online y encontré -oh, oh, oh!!- éstas. No conocía esta marca (igual soy la última), Free People, y quería compartirla aquí porque hay muchas otras sandalias preciosas y zapatos geniales como éstas y éstos. Me han robado el corazón veraniego.

P.D: ¿Y qué me decías de estos calcetines y estas zapatillas de ballet (que son pantuflas de casa)?

2 de mayo de 2014

Moda en lugares insospechados


Gracias a Shoko, he descubierto un blog fascinante hace muy poquito. No hace falta saber idiomas para disfrutarlo porque lo que aquí importa no son las palabras. Where I See Fashion (Donde Veo Moda) es el espacio donde la editora de moda Bianca Luini empareja fotografías de moda con imágenes sobre diseño, arte, naturaleza y arquitectura.

Fascinante e inspirador. Podéis comprobar el excelente trabajo de Bianca echando un vistazo a estas imágenes aquí debajo.






3 de marzo de 2014

Lunes Fisgón #5

Escribo este post sin saber aún quién habrá sido la ganadora del Oscar ni, más importante -no nos engañemos- qué vestido habrá lucido. Me atrevo a decir que, con bastante probabilidad, el premio para esto segundo habrá ido a parar a Meryl Streep o Cate Blanchet de entre las nominadas, pero tal vez haya habido sorpresa! Mientras, me ha parecido curioso compartir esta lámina que la agencia londinense Media Run ha creado con los vestidos de todas las ganadoras del Oscar a mejor actriz desde la primera edición en 1929. 


Mirando con lupa, he googleado los que más me han gustado sobre el papel, y foto a foto, en color y en blanco y negro, me quedo con el mono-pantalón baggy de Sissy Spacek en 1981 y el vestido de sirena diseñado por Jean Paul Gaultier con el que la divina Marion Cotillard brilló en 2008.

¿Cuál es vuestro favorito?

5 de febrero de 2014

Preciosos anillos


Cuando llevo anillos, sólo me pongo uno y en el dedo índice. Llevo haciéndolo así desde que era adolescente. Pero la colección Relic de Sabine Ghanem y, en especial, esta foto me están haciendo cambiar de idea y pensar en llenarme toda la mano! La colección está diseñada enteramente en torno al motivo de un corazón medieval y, a la belleza de sus formas, se une la de los diamantes y el oro rosa envejecido. 

¿Qué os parecen? ¿Soléis llevar anillos? Cuanto más mayor me hago, más me interesan las joyas, a las que nunca he prestado atención por cierto. Pero ahora, aunque no suelo llevarlas, simplemente me gusta observar la delicadeza que envuelve la estética de muchos diseños.


31 de enero de 2014

Ahora mismo, in love...

… de estos zapatos. 


Ya sabéis que no soy nada caprichosa y que toda la vida me han regañado (?) porque no pido nada. Pero, estos zapatos se han colocado en el top de mi wishlist -si es que realmente tengo alguna, jaja-. Si alguien más ha caído, debéis saber que están rebajadísimos aquí.


28 de enero de 2014

Pues resulta que no hemos mejorado nada de nada


La semana pasada compartí un fragmento del documental Killing Us Softly sobre la utilización de la mujer en la publicidad. En ese post, di mi opinión personal sobre cómo nosotras somos nuestras primeras enemigas y cómo contribuímos a que la industria en general, empezando por nuestros propios trabajos hasta llegar al mundo de la publicidad, nos deshumanice y seamos más objetos que mujeres, negándonos la posibilidad de estar "a la altura".

Este fin de semana, mi madre me prestó un libro muy antiguo, es de mi abuela en realidad. Se llama Beauty Book, Tu Belleza (según traducción), de Anita Colby. Anita fue una actriz de los años 40 que llegó a Hollywood tras haber conseguido ser, durante los años 30, la modelo mejor pagada hasta el momento llegando a ser conocida como "The Face", El Rostro. Tras unas cuantas películas, David O. Selznick, el famoso productor de Rebecca y Lo que el viento se llevó, la contrató como Feminine Director de sus estudios, algo así como la profesora de atractivo de las actrices que contrataba Selznick. Trabajó con grandísimas estrellas y convirtió en iconos a muchas otras, enseñándoles cuáles eran los peinados, maquillajes y gestos que más les favorecían, modales, cómo educar su voz, ocultar sus defectos o parecer más altas, con el objetivo de parecer, sólo parecer, perfectas sin serlo.


El libro es fascinante y revelador. Pero lo que ha captado mi atención por encima de todo es un trozo de papel estrecho a modo de marcalibros que viene suelto entre las páginas, con una foto de Anita y un texto que cita lo siguiente:

"No hay en el mundo mujer fea, ni muchacha vulgar. Lo que sí hay son muchas mujeres que no se han encontrado a sí mismas, y muchachas que no se han revelado, que no han tenido arranque ni orientación suficientes para crearse su propia belleza y descubrir los encantos que toda mujer posee. Todas vosotras podéis ser, a vuestro modo, encantadoras y más deliciosamente bonitas, con una belleza especial y propia: con la vuestra, y yo os aseguro que encontraréis el medio de conseguirlo. 

Desde luego, uno de los fundamentos esenciales de la belleza no puede obtenerse por arte. Me refiero al sosiego interno, a la paz consigo misma. Nada hay más importante. La satisfacción es el mejor cosmético para la mujer (…).

Anita Colby."

Bueno, parece que Jean Kilbourne sí llevaba razón al afirmar que las cosas no han mejorado nada en los últimos 30 años. Es aún peor: no lo han hecho en 60. 

Este libro se editó en Nueva York en 1952.

21 de enero de 2014

Matándonos lentamente


Killing Us Softly es una serie documental que fue lanzada por primera vez en 1979 y que ha sido actualizada y editada en varias ocasiones a lo largo de los años. El documental se centra en la imagen de la mujer en la publicidad, en particular sobre los estereotipos de género, los efectos de la publicidad sobre la propia imagen de las mujeres y cómo esta convierte en objetos los cuerpos de las mujeres. Su autora es Jean Kilbourne, reconocida internacionalmente por su trabajo de investigación y crítica en este tema en concreto así como por sus estudios sobre la publicidad del alcohol y el tabaco.

Aunque no es nada que las mujeres no sepamos palabra por palabra, he querido compartir estos cinco minutos de documental (aquí con subtítulos en español). Esta lucha parece completamente interminable, y sueño con que algún día las mujeres encontremos el lugar respetuoso que nos corresponde, pero si comparto este vídeo es precisamente porque en esta batalla que nos toca nuestro peor adversario no es el otro sexo ni todos aquellos y aquellas que están detrás de la deshumanización de las mujeres, como dice Mrs. Kilbourne, sino nosotras mismas, nuestra propia mente es a la que mayor número de veces permitimos machacarnos con esos "no estoy lo suficiente delgada", "no estoy a la altura", "seguro que no me eligen", "no puedo", "no voy a conseguirlo" y muchos más noes que nos van haciendo pequeñitas y manipulables en mayor o menor medida. 

Como mujer y madre, que por ciertas circunstancias pasé una temporada muy larga sintiéndome diminuta, habiendo experimentado miedos absurdos que se convirtieron en mis propios frenos y tras haber recorrido un largo camino reaprendiendo a vivir, este documental dejó dos conclusiones en mi cabeza, y las cuento, aunque no estoy orgullosa de ellas:

- "¿Por qué hemos dejado que nos hagan así, cambiando nuestras mentes, nuestras relaciones, nuestros trabajos...? "

- "No quiero tener una hija. No quiero que pase por esto"



Debemos cambiar las cosas. Sólo nosotras podemos conseguir transformar nuestra realidad.

P.D: Si queréis ver más, 45 min de Killing Us Softly.


(Ilustración del título de Slava Triptih.)

17 de enero de 2014

Labios naranja


No puedo evitar mirar a las mujeres que pintan sus labios de naranja. Desde el año pasado se puso de moda pero siempre me pareció una de esas tendencias difíciles de incorporar. Sin embargo, no sólo se ven en las revistas de moda, en la calle ya me he cruzado con un buen puñado de atrevidas que los lucen. Un denominador común después de un tiempo de observación: todas son alegres, ríen y sonríen mucho muchísimo. Eso sí, donde termina la sonrisa, empieza una mirada seductora e imperturbable, nada fría sino igual de naranja, o diría incluso tal vez roja.

14 de enero de 2014

La mirada de las editoras de moda




Tal vez soy la penúltima en enterarme de la existencia de este documental, pero gracias a Yomvi lo descubrí hace unas semanas y prometo que no pude pegar mis labios durante toda la duración de la cinta.  The Editor's Eye muestra a un gran número de las editoras de moda con que la revista Vogue ha contado a lo largo de su historia, haciendo de la publicación el máximo referente en moda a nivel internacional. El derroche de genialidad de estas mujeres en cada uno de los reportajes de las que han sido responsables me tenía absolutamente pasmada. Para quien no lo sepa, una editora de moda es la que piensa e idea cómo van a ser las fotos que vemos en las revistas que tanto nos gustan, la que "escribe" la narración que las envuelve, la que no permite que ni un fleco esté fuera de sitio, la que si quiere una abeja para fotografiarla sobre los labios de una atrevida modelo, recorre todas las granjas de abejas del estado de Nueva York (verídico). 

Si podéis, no dejéis de ver este apasionante documental y si sois mentes inquietas y creativas, advierto de efectos secundarios: ha producido en mi una sobredosis de inspiración que no se si repercutirá en algo muy bueno o en un desastre total. ¡Veremos!

19 de noviembre de 2013

Perlas bien pensadas

Nunca he sido de perlas, no van con mi estilo. Pero gracias a la diseñadora danesa Sophie Bille Brahe, ahora las veo con otros ojos!


¿A vosotras os gustan? ¿Soléis llevarlas? ¿Las veis de señora más mayor, o demasiado clásicas, o por el contrario pensáis que aportan una pequeña dosis de elegancia a cualquier estilismo? Yo, éstas, me las pondría todos los días!

6 de noviembre de 2013

Logos humanos


Descubrí a Mike Frederiqo por sus retratos de famosos a lo Bob Esponja (me refiero a esto), aunque había comenzado su carrera como graffitero y tatuador. Su último proyecto no puede ser más espectacular: ha convertido a los grandes diseñadores e iconos de la moda en sus propios logos! ¿No os encanta?



Via Highsnobiety.

19 de septiembre de 2013

La Fashion Week en acuarelas

En estos días de fashion weeks a lo largo y ancho del mundo, ningún momento me parece mejor para recomendar que conozcáis el maravilloso trabajo de Katie Rodger. Hace unos días, colgó los dibujos que realizó de algunos de los vestidos vistos en la New York Fashion Week, elaborados con acuarelas, purpurina y lentejuelas. El resultado es sublime, delicado, casi etéreo. Lo mejor es ver el proceso y los detalles en su cuenta de Instagram; como ilustradora y amante de la ilustración, me pirra encontrar artistas como ella. Un lujo que hace mi día aún mejor.







Podéis conocer mejor su trabajo aquí. Y seguir su blog, aquí.


10 de septiembre de 2013

Etsy loving


Siendo aún una adolescente de piernas flacas como palillos, caí rendida ante las primeras camisetas de estampado tie-dye; sí, esas desteñidas tan estratégicamente a base de nudos sumergidos en tinte o -como tratamos de hacer algunas en casa demasiadas veces- en lejía. Este sistema de teñido es la versión moderna de los métodos tradicionales usados en muchas culturas a lo largo de todo el mundo, y su historia se remonta aproximadamente al año 500 d.C. en Perú. No es de extrañar, entonces, que siga usándose incluso a los más altos niveles de la industria de la moda.

Esta semana, encontré una pequeña tienda en Etsy donde gran parte de sus productos son teñidos a mano con este método. Scout and Catalogue diseña piezas sencillas en las cuales la pincelada tie-dye las vuelve mágicas. Enamorada de este fular y de este clutch, perfectos para las primeras tardes de otoño en las que aún puedes llevar sandalias a pesar de que ya toque abrigarse con una chaqueta.


Aquí la tienda de Scout and Catalogue. ¿No os encanta la ambigüedad de estilo que aporta este estampado cuando los diseñadores lo aplican increíblemente bien? Resulta sofisticado, aparentemente sin esfuerzo.

5 de septiembre de 2013

El bebé rockero


Me topé con esta tienda hace años, mucho antes incluso de pensar en tener un hijo, en un reportaje de El País Semanal donde entrevistaban a varias personas que habían girado su rumbo profesional ciento ochenta grados tras convertirse en padres. Coni Díaz es la propietaria de esta fabulosa pequeña tienda que vende ropa infantil de las marcas que diseñan pensando en bebés y niños de padres actuales y modernos, los curiosos que no se conforman con lo establecido y que opinan que los niños de hoy no son distintos de los de antes, sino que somos los padres los que hemos cambiado.

Los protagonistas de aquel artículo me transmitieron tanta ilusión por su apuesta de cambio de vida que, años más tarde, con una barriguita de seis meses que apenas asomaba, aún recordaba que había una tal Rock 01 Baby a un par de decenas de manzanas de mi casa. Y hasta allí caminé, alegrándome el día al entrar y descubrir peleles, bodies y gorritos divertidísimos hasta transgresores que imaginé que quedarían perfectos en mi pequeño rockero una vez fuera. Salí de allí con un pelele a rayas negro y rojo, con tirantes dibujados a modo de vaquero del oeste; un gorro negro y verde fosforito que parecía un casco de moto totalmente blandito; y un body de esos de "Love Daddy" muy distinto de los que se suelen ver.

(Un paréntesis que necesito hacer: si le pongo este jersey a Teo, mal ¿no?)



Se que hoy hay muchas tiendas más con este estilo, pero sigo guardando un lugar especial para la tienda de Coni, porque ella la hace especial. Si pasáis por Barcelona, no dejéis de visitarla. Y si os gusta lo que os he enseñado aquí, gracias que existen las tiendas online ;-)

(Os dejo los artículos de arriba, sólo tenéis que clicar en el número correspondiente: 1, 2, 3, 4, 5.)

22 de agosto de 2013

Sólo cansada del calor


No me creo estar escribiendo esto, pero voy a seguir. 
Hace calor. Sobre todo tanta humedad que el suelo de nuestra casa resbala, literalmente. Aún así, un vistazo esta mañana a Pinterest ha bastado para echar de menos abrir el armario y ver ropa de otoño, chaquetas, suéters de lana, vaqueros y pantalones de piel. Seguramente no es añoranza de armario, sino de tardes de frío. Otoño, la estación ideal: bella, melancólica, romántica, inspiradora, el segundo comienzo del año, el ruido de las calles suena como una melodía de jazz, el sol se vuelve tímido y los jerséis de lana llenan escaparates y cajones.






(Fotos: 1 via Elin Kling; layout 2 via My Imaginary Closet; 3, Natalie Off Duty; layout 4 y 5, via My Imaginary Closet.)

20 de agosto de 2013

Las prendas fetiches (y raídas) que nos resistimos a dejar ir


Estaba pensando en las bolsas de tela. Qué gran invento, de bolso, para comprar fruta, no hay nada más versátil. Ahora las podemos encontrar en todas partes, con prints y colores de todos los tipos, ilustradas, estampadas, sencillas, barrocas... Siempre me gustaron. Mi favorita curiosamente, entre todas las que he tenido, fue una que mi madre me regaló hace años con un dibujo impreso del pueblo en el que vivo ahora desde hace cinco meses. La usé tanto que terminó por descoserse, agujerearse y deshilacharse por cada costura. Es curioso como, cuando le cogemos cariño a algo en concreto, no vemos sus defectos (agujeros y descosidos en este caso), aunque los demás nos repitan sin cesar que debemos dejar de usarlo inmediatamente. 

¿No os ha pasado nunca? Seguro que sí. Este fin de semana, la encantadora madre de un buen amigo me relató sus días de amor por un camisón fresquito que tuvo. Le parecía la mejor prenda y lo usaba a la menor ocasión mientras estaba en casa. Se encontraba cómoda con él y no pasaba calor. Con el tiempo, se fue envejeciendo y desgastando y, aunque le regalaban camisones nuevos, ella no los estrenaba, seguía lavando y cuidando cuanto podía su prenda fetiche. Un día, desapareció, como suele pasar con estas cosas si no vives sola. Aparece tu madre un día por casa, y te lo tira (en la mayoría de los casos). A veces es tu hija, o tu marido (las menos), o una muy buena amiga que no soporta ya decirte que te deshagas de eso de una vez por todas. 


Así, sin pensarlo mucho, me vienen a la cabeza esa bolsa de tela de la que hablaba al principio; unos vaqueros Lee que me puse hasta que tuvieron tantas aberturas como los jeans más macarras del armario de Kurt Cobain; una especie de americana gris de la que mi hermano siempre me decía que parecía de vagabundo (en serio); y unas bailarinas de estilo deportivo bastante curiosas a las que yo llamaba "los zapatitos verdes" que acabé tirando -con algo de ceremonia y todo- en una papelera en Roma, completamente empapados tras cuatro días de lluvias torrenciales, y varios años de paseos urbanos y fiestas nocturnas. 

En este momento, creo que me aferro a unas sandalias de Zara que Juan me regaló mientras estaba embarazada. No se si por cuando llegaron, por lo cómodas que son o por lo bonitas y sencillas, me resisto a pensar que ya les queda poco, poco. Por si acaso, me las pongo cada día ;-)



¿A qué prendas os habéis aferrado absurdamente o con toda la razón? Me encantaría oír vuestras historias románticas.


(Calcetines de Ornè de Feuilles. Bolsas de tela via Etsy, aquí: 1 y 2.)


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