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2 de mayo de 2014

Moda en lugares insospechados


Gracias a Shoko, he descubierto un blog fascinante hace muy poquito. No hace falta saber idiomas para disfrutarlo porque lo que aquí importa no son las palabras. Where I See Fashion (Donde Veo Moda) es el espacio donde la editora de moda Bianca Luini empareja fotografías de moda con imágenes sobre diseño, arte, naturaleza y arquitectura.

Fascinante e inspirador. Podéis comprobar el excelente trabajo de Bianca echando un vistazo a estas imágenes aquí debajo.






14 de enero de 2014

La mirada de las editoras de moda




Tal vez soy la penúltima en enterarme de la existencia de este documental, pero gracias a Yomvi lo descubrí hace unas semanas y prometo que no pude pegar mis labios durante toda la duración de la cinta.  The Editor's Eye muestra a un gran número de las editoras de moda con que la revista Vogue ha contado a lo largo de su historia, haciendo de la publicación el máximo referente en moda a nivel internacional. El derroche de genialidad de estas mujeres en cada uno de los reportajes de las que han sido responsables me tenía absolutamente pasmada. Para quien no lo sepa, una editora de moda es la que piensa e idea cómo van a ser las fotos que vemos en las revistas que tanto nos gustan, la que "escribe" la narración que las envuelve, la que no permite que ni un fleco esté fuera de sitio, la que si quiere una abeja para fotografiarla sobre los labios de una atrevida modelo, recorre todas las granjas de abejas del estado de Nueva York (verídico). 

Si podéis, no dejéis de ver este apasionante documental y si sois mentes inquietas y creativas, advierto de efectos secundarios: ha producido en mi una sobredosis de inspiración que no se si repercutirá en algo muy bueno o en un desastre total. ¡Veremos!

19 de noviembre de 2013

Perlas bien pensadas

Nunca he sido de perlas, no van con mi estilo. Pero gracias a la diseñadora danesa Sophie Bille Brahe, ahora las veo con otros ojos!


¿A vosotras os gustan? ¿Soléis llevarlas? ¿Las veis de señora más mayor, o demasiado clásicas, o por el contrario pensáis que aportan una pequeña dosis de elegancia a cualquier estilismo? Yo, éstas, me las pondría todos los días!

10 de septiembre de 2013

Etsy loving


Siendo aún una adolescente de piernas flacas como palillos, caí rendida ante las primeras camisetas de estampado tie-dye; sí, esas desteñidas tan estratégicamente a base de nudos sumergidos en tinte o -como tratamos de hacer algunas en casa demasiadas veces- en lejía. Este sistema de teñido es la versión moderna de los métodos tradicionales usados en muchas culturas a lo largo de todo el mundo, y su historia se remonta aproximadamente al año 500 d.C. en Perú. No es de extrañar, entonces, que siga usándose incluso a los más altos niveles de la industria de la moda.

Esta semana, encontré una pequeña tienda en Etsy donde gran parte de sus productos son teñidos a mano con este método. Scout and Catalogue diseña piezas sencillas en las cuales la pincelada tie-dye las vuelve mágicas. Enamorada de este fular y de este clutch, perfectos para las primeras tardes de otoño en las que aún puedes llevar sandalias a pesar de que ya toque abrigarse con una chaqueta.


Aquí la tienda de Scout and Catalogue. ¿No os encanta la ambigüedad de estilo que aporta este estampado cuando los diseñadores lo aplican increíblemente bien? Resulta sofisticado, aparentemente sin esfuerzo.

22 de agosto de 2013

Sólo cansada del calor


No me creo estar escribiendo esto, pero voy a seguir. 
Hace calor. Sobre todo tanta humedad que el suelo de nuestra casa resbala, literalmente. Aún así, un vistazo esta mañana a Pinterest ha bastado para echar de menos abrir el armario y ver ropa de otoño, chaquetas, suéters de lana, vaqueros y pantalones de piel. Seguramente no es añoranza de armario, sino de tardes de frío. Otoño, la estación ideal: bella, melancólica, romántica, inspiradora, el segundo comienzo del año, el ruido de las calles suena como una melodía de jazz, el sol se vuelve tímido y los jerséis de lana llenan escaparates y cajones.






(Fotos: 1 via Elin Kling; layout 2 via My Imaginary Closet; 3, Natalie Off Duty; layout 4 y 5, via My Imaginary Closet.)

20 de agosto de 2013

Las prendas fetiches (y raídas) que nos resistimos a dejar ir


Estaba pensando en las bolsas de tela. Qué gran invento, de bolso, para comprar fruta, no hay nada más versátil. Ahora las podemos encontrar en todas partes, con prints y colores de todos los tipos, ilustradas, estampadas, sencillas, barrocas... Siempre me gustaron. Mi favorita curiosamente, entre todas las que he tenido, fue una que mi madre me regaló hace años con un dibujo impreso del pueblo en el que vivo ahora desde hace cinco meses. La usé tanto que terminó por descoserse, agujerearse y deshilacharse por cada costura. Es curioso como, cuando le cogemos cariño a algo en concreto, no vemos sus defectos (agujeros y descosidos en este caso), aunque los demás nos repitan sin cesar que debemos dejar de usarlo inmediatamente. 

¿No os ha pasado nunca? Seguro que sí. Este fin de semana, la encantadora madre de un buen amigo me relató sus días de amor por un camisón fresquito que tuvo. Le parecía la mejor prenda y lo usaba a la menor ocasión mientras estaba en casa. Se encontraba cómoda con él y no pasaba calor. Con el tiempo, se fue envejeciendo y desgastando y, aunque le regalaban camisones nuevos, ella no los estrenaba, seguía lavando y cuidando cuanto podía su prenda fetiche. Un día, desapareció, como suele pasar con estas cosas si no vives sola. Aparece tu madre un día por casa, y te lo tira (en la mayoría de los casos). A veces es tu hija, o tu marido (las menos), o una muy buena amiga que no soporta ya decirte que te deshagas de eso de una vez por todas. 


Así, sin pensarlo mucho, me vienen a la cabeza esa bolsa de tela de la que hablaba al principio; unos vaqueros Lee que me puse hasta que tuvieron tantas aberturas como los jeans más macarras del armario de Kurt Cobain; una especie de americana gris de la que mi hermano siempre me decía que parecía de vagabundo (en serio); y unas bailarinas de estilo deportivo bastante curiosas a las que yo llamaba "los zapatitos verdes" que acabé tirando -con algo de ceremonia y todo- en una papelera en Roma, completamente empapados tras cuatro días de lluvias torrenciales, y varios años de paseos urbanos y fiestas nocturnas. 

En este momento, creo que me aferro a unas sandalias de Zara que Juan me regaló mientras estaba embarazada. No se si por cuando llegaron, por lo cómodas que son o por lo bonitas y sencillas, me resisto a pensar que ya les queda poco, poco. Por si acaso, me las pongo cada día ;-)



¿A qué prendas os habéis aferrado absurdamente o con toda la razón? Me encantaría oír vuestras historias románticas.


(Calcetines de Ornè de Feuilles. Bolsas de tela via Etsy, aquí: 1 y 2.)


28 de junio de 2013

Los vestidos vintage de Susi



Atención Barcelonesas y "alrededoras": ¿Conocéis el mercado vintage Susi Sweet Dress? Es un mercadillo itinerante que durante un fin de semana, de vez en cuando, se instala en un local de Madrid o Barcelona- por lo general monísimo y si no, al menos diferente- donde podemos encontrar vestidos de los años 50, blusas, faldas y complementos vintage que Susi trae de sus viajes por el mundo. 

Como amante del vintage en todos sus géneros, he tenido la suerte de poder ir a dos, uno en Barcelona cuando aún vivía allí, y otro en Madrid hace unas semanas. Además de lo que salta a la vista nada más entrar que no es otra cosa que un mercado montado con amor, donde todas las prendas están en perfecto estado, limpias y planchadas, encuentras una barra para tomar cava o cerveza a tu izquierda y puestos de bisutería maravillosa, lo que capta mi atención- y mi fidelidad- son los pequeños detalles:

2 de noviembre de 2012

Plataformas y borreguitos escondidos/ Hidden wedges and faux furs


A veces me gustaría ser más glamurosa, ponerme tacones a menudo y pintarme los labios de rojo cada día (cosa nueva que estoy intentando desde esta semana). Pero me tengo que ceñir a mi verdadero yo, porque cuando llevo tacones en un día normal y corriente, es decir, uno en el que no tengo que asistir ni a una boda, ni a una cena importante ni a una reunión de trabajo, me siento rara. Pero rara, rara. Como si fuera otra persona.

Por eso, cuando llega el invierno, estoy deseando sacar las botitas planas y los tenis (deportivas para los que no entiendan, que no se dice igual en todas partes). Para mi no hay nada como unos zapatos bonitos y cómodos (sobre todo ahora de mamá), porque sin importar lo que lleve puesto, incluso con unos simples vaqueros y una camiseta lisa, si el zapato es especial, veo que todo el conjunto se vuelve especial.

Últimamente no paro de ver a mujeres bonitas con deportivas con plataforma escondida. No me terminan de convencer (será por el tacón, una vez más), pero para quién sí le gusten y no pueda hacerse con las de Isabel Marant, he encontrado estas otras en Asos muy asequibles y tan discretas que la plataforma casi no se nota.

Sometimes I'd like to be more glamorous, often wearing heels and red lipstick (something new I'm trying daily this week). But I have to adhere to the real me, because when I wear heels on a normal day, that is, one in which I don't have to attend a wedding, or an important dinner or a business meeting, I feel weird. I mean weird, weird. As a different person than me.

So when winter comes, I'm looking out the flat boots and trainers. To me there's nothing as some beautiful and comfortable shoes (especially now as a mom), because no matter what I'm wearing, even simple jeans and a plain tee, if shoes look special, I can see the whole outfit becoming special.

Lately I keep spotting women around in these trainers with hidden wedges. I'm not convinced (maybe due to heels, again), but for those who like and can not afford these by Isabel Marant, I found these other at Asos. Very affordable and so discreet you can barely notice they are wedges.


En mi armario no hay plataformas escondidas, pero sí algo de borreguito falso. El de este par de botas al que no me pude resistir cuando mi madre me lo quiso regalar hace unas semanas :) Me encantan y mis pies no van a pasar frío este invierno (lo se porque ya las estrené).

No hidden wedges in my closet, but there's some hidden faux fur. That's why I couldn't resist to this pair, when my mom wanted to buy it as a gift a few weeks ago :) Love them, and my feet will not get cold this winter (I know because I already wore them).



Las zapatillas azules las podéis encontrar aquí. Y las de encima, aquí.
Wedge trainers: blue ones here. The ones above, here.

Top photo of Eva Green via s o m e p e o p l e.

4 de octubre de 2012

Pink day


Etsy sigue siendo el mercado de los tesoros. Hay siempre tanto por descubrir... Es fascinante la habilidad, el arte, las ganas y la creatividad que una multitud de personas de todo el planeta comparten con el resto en sus pequeñas tiendas virtuales. Anoche, después de un día color de rosa, busqué monadas en ese color (sí, es lo que son) y entre tanto "puesto", éstas son algunas de las que encontré:


Soy una enamorada de las gafas. Me gustaría poder llevarlas, me gustan todas, y puedo pasarme media hora en una óptica probándome gafas que no necesito. Ya se que los que tenéis falta de vista pensaréis que soy bastante idiota (lo se de primera mano por Juan), pero no puedo mentir: cada vez que voy a la revisión oftalmológica, lo hago deseando que me diga que tengo un poquitito de miopía para por fin poder ir a la óptica a elegir unas de verdad para mi. Creo que soy una persona a la que asociarías con llevar gafas, ¿sabéis lo que quiero decir? Pero no... 0,0 en los dos ojos. ¿¿Cómo es posible si mis padres y mi hermano llevan todos gafas?? :( 

Oh, no me olvido del clutch. Me encanta! Todo lo que se ve hecho a mano, me parece el doble de bonito.

Este neón grita alegría, aunque venga de unos sencillos bowls y de una mini- manta para bebé (este estampado en zig-zag lleva años captando mi atención con insistencia.


Collares en rosa y sus tonos aliados. Tan delicados y llamativos al mismo tiempo. Creo que quedarían genial con un look monocromático en oscuro. Verdad? Cuánto opino! Ñihh!

Podéis encontrar todas estas cositas aquí y seguir buscando! Gafas- Clutch- Bowls- Manta para bebé- Collar de formica 1- Collar 2


Top photo via Pinterest.

26 de septiembre de 2012

Experimento absurdo


Cada año, durante los días más fríos de otoño e incluso bien entrados ya en el invierno, me llama la atención terroríficamente cruzarme con chicas y mujeres que visten el siguiente conjunto: jersey grueso + cazadora o americana + fular o bufanda + gorro + botas + ¡shorts! (sin medias ni leotardos ni leggings). ¿Os habéis fijado algunas vez? Y la mayoría de ella van preciosas pero no puedo evitar preguntarme ¿es que estas mujeres sólo sienten frío en la parte superior del cuerpo? ¿Están cómodas con las piernas desnudas a 6ºC? ¿De verdad?

Bien, pues este sábado pasado como estrenábamos Otoño y el día amaneció bastante fresquito, decidí que quería conocer esa sensación tan rara, ponerme a prueba haciendo el experimento de vestir jersey grueso+shorts. (Nota: obviamente no soy tan valiente como esas mujeres, ya veis que elegí el día siguiente al último del verano y no un 27 de Enero...). Tras salir de la ducha, en vez de desdoblar mis vaqueros negros, que era lo que realmente me apetecía ponerme y estar bien calentita, elegí unos shorts de algodón de H&M que tengo desde hace dos o tres veranos, nada en las piernas claro, botines planos de Pull&Bear del invierno pasado y sobre la camiseta, un jersey negro Burberry de hace un montón de años que era de mi padre y me encanta. No me saqué ninguna foto, pero para que os hagáis una idea los shorts son éstos (sin medias, recordad!), las botas son de aspecto similar a éstas y el suéter algo así. Salí a la calle, cogí el coche y fui a hacer unos recados. 

Conclusión: no es agradable. No estuve cómoda en ningún momento. De camino al coche y por la calle, sentir el aire frío sobre las piernas me dio dolor de barriga; dentro del coche y en las tiendas calentitas, las piernas mejor pero el suéter era demasiado, tuve calor. Tanto, que al entrar de nuevo en el coche puse el aire acondicionado. Además, en ese rato de recados la temperatura había subido varios grados y acabé llegando a casa en shorts y en camiseta de tirantes, el suéter colgando en mis manos junto con las bolsas. 

Este experimento es una auténtica chorrada, ya lo se. Pero como me gustan esos días en que puedes mezclar una prenda de verano con otra de invierno como cuando llevas jersey de lana y vaqueros y aún puedes ponerte sandalias,  antes de que llegue el verdadero frío, y por lo que dicen no falta mucho, me parecía divertido probarlo. Pensaba que me estaba perdiendo algo y que si todas ellas van tan bonitas y sin frío, tal vez era yo la rara por pensar que estaban locas. Pero no, las raras son ellas.


¿Sois de esas raras? Si lo sois, me explicáis el secreto para no pasar frío en shorts? Tiene que haberlo! Aunque no pienso volver a vestir este conjunto, si hay algún truco de magia necesito saberlo, soy friolera friolera, nacida tropical y viviendo en el norte, y más ahora en la montaña, brrrr!! Más de un invierno he deseado que apareciera un hada madrina para quitarme el frío!

P.D: He oído que este invierno va a ser especialmente duro. Cuando las hormigas salen pronto, en grandes cantidades y enloquecidas por almacenar sustento, como llevan haciendo desde hace más de un mes, dicen que es que el invierno será muy frío. Ellas lo saben y ya se están preparando. Quedáis avisados :)

Foto del perrito via Pets will play y la de los pingüinos via Victor.

20 de septiembre de 2012

Tres bellas damas


Jeanne Yang es conocida como brillante estilista de grandes estrellas. Algunos de los que se ponen en sus manos son Brad Pitt o Katie Holmes. Es tan buena en lo que hace que esta última decidió embarcarse junto a ella en la aventura de lanzar su propia firma de moda en otoño del 2009, Holmes&Yang, y hace tan sólo unos días han presentado su colección en la New York Fashion Week.


Pero buscando un poco más profundamente sobre Yang en la red, llegué a un blog que ya os recomendado en alguna ocasión donde cuentan mediante breves entrevistas y preciosas fotos cómo son  algunas importantes profesionales dentro de su casa, cuando aparcan el maletín y ejercen de mamis. Resulta que Jeanne tiene dos hijas de casi diez años, gemelas, a las que llama "my ladies" (mis damas). Cuando les lee cuentos por la noche sustituye los pronombres masculinos por femeninos, pues tiene la sensación de que muchas historias para niños son demasiado masculinas y desea que sus hijas sepan que pueden hacer y ser lo que quieran. Lady 1 es aventurera y se atreve a probar cualquier comida, y lady 2 es la más competitiva. Cuando supo que tendría dos bebés, mandó un fax a su marido (que estaba de viaje) con la ecografía, y tras las preguntas de él, ella contestó: "hmm... no se si te había dicho que mi madre tenía una hermana gemela." Y hablando de su madre y su tía, fueron separadas cuando nacieron por la guerra, y no volvieron a verse hasta cuarenta años después.



A veces los flashes de los fotógrafos no dejan ver a las personas que nos quieren mostrar. ¿Verdad? 

Si queréis leer más sobre mamá Jeanne, aquí podéis leer el artículo completo en The Glow.


Fotos de la NYFW via S Moda.

7 de agosto de 2012

Kind of winter craving...already!


I don't know about you, but I'm starting to get tired from this stifling heat. Here's a confession to make: I'm not that into Summer.


3 de agosto de 2012

Gangas en rebajas


¿Sois fans de las rebajas? Yo nunca he sido de las que esperan el día que comienzan con ansia ni de las que ahorra para ese momento. En mi casa, mi madre y mi abuela siempre se han quejado de que nunca quiero nada y de que nunca pido nada y de que nunca dejo que me compren nada... Lo cierto es que nunca he sentido que necesitara más de lo que tenía (hablo de cosas materiales, ropa, chismes electrónicos, etc). Oh, para libros siempre he sido una devoradora, y podría comprar 10 cada vez que piso una librería, pero me da mucha rabia lo caros que son (y no hay rebajas en libros, sólo algunos descuentos u oportunidades a lo largo del año). Los autores, que son los verdaderos genios y artistas, reciben una minucia de ese precio de venta, y me da rabia que sea así, que la cultura sea tan cara e inaccesible para tantos. Sobre todo para los más jóvenes que son los que menos posibilidades económicas tienen.

Pero supongo que cada año, aprovecho la temporada de rebajas y acabo sucumbiendo a sus encantos comprando una o dos cositas (ropa), todo con un billete muy pequeño, como mucho gasto uno de los azules en prendas básicas, lisas y muy combinables que desde ese momento colgarán en mi armario por muuuuchos años. 

Si tuviera que decir cuál es mi prenda favorita creo que con toda seguridad diría los vaqueros, los jeans. Las camisetas lisas, los vestidos con escote en la espalda y, sobre todo, los jerseys de punto tejido (si son vintage y han vivido otras vidas, más aún!), no necesariamente en ese orden, le siguen muy de cerca. Pero los jeans... son especiales, y sirven para casi cualquier ocasión. Pues resulta que recientemente me he dado cuenta de que, sin contar unos super-slim-fit que compré en septiembre del 2011, el resto de mis vaqueros (los que más uso) son todos del año 2006!! Hay que ver cómo cuido la ropita, eh? Aún sorprendidísima de ver en el perfecto estado en el que se encuentran. Ese año recuerdo que hice una pequeña gran inversión en vaqueros, sí, y desde luego mereció la pena. Dos de ellos son de Pepe Jeans, el modelo Brooke, en azul y en gris. Y los otros dos son de Lois, en rojo y en negro. No hace falta que me patrocinen para que los recomiende porque ya veis desde cuándo los tengo... 

Así que la semana pasada, dando un paseo con Teo, entré en una tienda sin intenciones, sólo porque el escaparate me había parecido bonito y ya está. Y dos percheros repletos de vaqueros rebajadísimos, de todos los colores y cortes, se cruzaron en nuestro camino. No me resistí a echar un vistazo, claro, tomé un par, me los probé con rapidez (que Teo se aburre), y decidí invertir de nuevo en un par de vaqueros seis años después. Aunque a esto no se le puede llamar inversión... Me traje a casa dos pantalones por una cuarta parte de la cantidad que pagué por cada uno de aquellos otros! Ya se que es una tontería, pero ha pasado una semana y aún estoy feliz de mi mini-compra. Como suelo decir con una ceja levantada y mirada de Lauren Bacall respecto a mis nulas ansias compradoras: "lo que pasa es que yo se comprar ;)". 



Entonces, ¿sois fan de las rebajas? ¿Esperáis a que lleguen para buscar algo en concreto? ¿Huís esos días de las calles comerciales tan llenas de gente? No es algo reservado para chicas en absoluto, conozco muuuchos chicos que no pueden pasar sin ellas ;)

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