Tanto invoqué el calor, que por fin llegó. Este año se que no me puedo quejar, viviendo en
esta isla refrescante para los sentidos; y no lo hago. Pero no puedo evitar acordarme de muchos de mis más
beloved amigos que no tienen la suerte de estar bajo la barrera de los treinta grados, sino por encima, y mucho. Mientras a mi con el agua del grifo me vale- que sale a buena temperatura- he pensado que estaría bien rebuscar un rato
en la tierra de las cosas bonitas para encontrar recetas de bebidas heladas que bajen los humos y que, además, sepan a golosina. ¿Suena bien? Me quedo con éstas:
Sin receta. En un vaso, poner agua fría, hierbabuena y limón.
1+1/2 vaso de sandía en cuadraditos
1+1/2 vaso de melón cantaloupe en cuadraditos
1+1/2 vaso de melón del amarillo en cuadraditos
2 vasos de hielo
10 hojas de menta
El zumo de 1/4 de lima
2 botellas de cualquier vino espumoso
Mezclar todo en una jarra grande, llenar hasta el borde con hielo y... voilá! Sangría singular!
Zumo de dos mandarinas
Zumo de medio limón
Un chorrito de triple seco
Otro algo más generoso de vodka
Azúcar
Ralladura de limón
Una ramita de romero fresco
Antes de mezclar los ingredientes en un vaso, humedecer el borde de éste con algún zumo de frutas. En un plato, mezclar ralladura de limón y azúcar a partes iguales. Darle la vuelta al vaso y posar el borde humedecido en zumo sobre la mezcla para que se adhiera y cubrirlo. Después, mezclar los zumos, el triple seco y el vodka en una coctelera (o revolverlos en un bol o similar). Servirlo sobre hielo en el vaso y adornarlo con el romero. Listo!