En casa la tele está de adorno. O casi. Nunca fuimos fans, posiblemente debido a que no tenemos Canal Plof, que es donde se esconde la programación interesante, claro. Si es que para ver pelis o documentales- cosa que no sucede tan a menudo como desearíamos desde que llegó el bebé- ya nos va perfecto el ordenador. En cuanto a Teo, disfruta de series infantiles de vez en cuando en el Ipad pero, recientemente, me he dado cuenta de que este rollonotele nuestro puede estar repercutiendo negativamente en su vida social.
