"La relación de apego entre la madre y el hijo moldea el lado derecho del cerebro", escribe el doctor Allan Schore, investigador en neurociencia y profesor de psiquiatría en la universidad de California, en esta interesantísima entrevista de El Observador, sobre la importancia del entorno social y afectivo en el desarrollo del cerebro del niño. "El desarrollo temprano, tanto durante el embarazo como después del nacimiento, tiene efectos en lo que sucede después, no solo en términos de bienestar emocional, sino también en lo que refiere al desarrollo de desórdenes psiquiátricos. El lado izquierdo del cerebro, que es el que desarrolla el habla, no entra en funcionamiento hasta el segundo año de vida. En cambio, todo lo vinculado al apego se desarrolla durante el primer año".
--(Pensamiento que me bombardea ahora mismo: "Wow. ¿Conciliación familia-trabajo, por favor?")--







